
Deberá impedirse lo antes posible chuparse el dedo, ya que es feo e insano, pues el bebe traga aire y saliva. Se accionan innecesariamente los músculos chupadores y esto conduce al cansancio cuando mama. Las consecuencias de ello son falta de apetito y trastornos en la digestión, se llaga la piel alrededor de la boca, se mal forman los dedos de la mano, se deforman los dientes y las mandíbulas, los dedos producen zonas de presión corneas de los dientes, y labios y dedos quedan deformados para toda la vida. Por tanto se debe vigilar, para que el niño no se acostumbre a ello, ya que desacostumbrarlo es dificilísimo.






